Cuba Illegal Exit
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El muro que no es de concreto

El muro que no es de concreto
ORESTES RODRÍGUEZ

La sorpresiva decisión del presidente saliente Barack Obama de cancelar
la disposición de “pies secos/pies mojados” ha causado un sensible
impacto en las aspiraciones de la población cubana que pone sus
esperanzas en venir a EEUU, para dejar un régimen opresor que, como se
conoce, ha hecho trizas a la nación y patria de José Martí.

Lo más sensible de esa medida es la devastación que ha causado a cientos
de cubanos que deambulan por inhóspitas zonas de Nuestra América, con el
fin de llegar a este país a través de la frontera mexicana, y ahora han
quedado a la deriva con un destino nada halagüeño, porque tienen la real
amenaza de que los deporten a la isla, a la cual retornarían con una
mano delante y otra detrás, luego de haber vendido sus escasas
pertenencias para reunir el importe de tan peligroso como oneroso viaje.

Si la decisión de última hora del presidente saliente ha horadado las
ilusiones de nuestros compatriotas, no menos angustiados han quedado los
galenos que se encuentran en varios países de este y otros continentes,
quienes se habían acogido al programa de visas establecido por el
expresidente George W. Bush en 2007, surgido como una forma de
contrarrestar el abuso del régimen castrista con su exportación de mano
de obra calificada y por la cual percibe pingües ganancias, mientras los
hacedores de ella reciben un mísero salario, como es de notorio
conocimiento. Un contingente de más de 900 galenos se encuentran en
Colombia, expectantes de poder salir si es que tienen su solicitud
formulada ante la embajada norteamericana.

Empero, si bien es cierto que no se escuchan voces para revertir la
disposición de “pies secos/pies mojados”, miembros del Congreso de EEUU
han emitido sus quejas para que se restablezca el programa concerniente
a los galenos aludidos, y si no lo hace el actual presidente, existen
fundadas razones para que la administración entrante revierta tan
nefasto mandato obamista y puedan dichos médicos y todo el personal de
salud que se hallan en esas condiciones ingresar en EEUU, porque no
existen razones de orden ético que impidan que tal personal pueda
materializar sus sueños. No es factible que una disposición como la
cancelada surja sorpresivamente, sino que todo indica que desde hace
tiempo se venia cocinando en los calderos del régimen de la Habana con
esta administración, como ocurrió con el inefable restablecimiento de
las relaciones diplomáticas, lo que ha significado una llave para que
llegue a la dictadura un oxigeno extemporáneo en momentos en que
atraviesa una sonora crisis en todos los órdenes.

Si bien el presidente saliente deja un muro jurídico para los cubanos de
la isla y los que se encuentran en otros países con fines de llegar
aquí, no podemos pasar por alto que existen causas que dieron pie a esta
décima trágica, pues nuestros compatriotas al establecerse aquí por
ministerio de la aludida disposición de “pies secos/pies mojados”, al
cumplir el famoso año y un día y posesionarse de la green card, ya
tienen el pasaje de regreso a la isla, lo que por años había suscitado
la suspicacia de nuestros congresistas y cubanos radicados aquí.

Todo parece indicar que la emigración cubana tendrá que estar y pasar
por el status quo antebellum, esto es, regresar a la situación
migratoria de los cubanos que vinieron en oleadas en la década de los
años sesenta y siguientes, lo que motivó la promulgación de la Ley de
Ajuste Cubano el 2 de noviembre de 1966 por el presidente Lyndon B.
Johnson, cuya legislación tuvo como base proteger a cuanto cubano tenía
que salir de la isla por razones políticas, enmarcadas en la persecución
policial por su ideología o actividades opuestas a la dictadura
castrista, con lo cual desapareció el limbo jurídico que hasta entonces
tenía el cubano. A lo largo de estos años he escuchado en entrevistas de
cubanos procedentes de la isla, que se han resistido a exponer las
causas que motivaron su salida, alegando que no son políticos, incluso,
aspecto que se aprecia hasta en la rama artística que visitan Miami y
otras plazas de EEUU.

Desempolvar a estas alturas la institución del asilo político para
quienes ingresan en EEUU es un valladar que encontrarán nuestros
compatriotas, a los efectos de acreditar, fehacientemente, que son
perseguidos políticos y que tienen miedo fundado de que sean retornados
a la isla y volver a caer en las fauces de la dictadura.

Se escuchan voces que abogan por la modificación de la Ley de Ajuste
Cubano y dejarla para que su aplicación se lleve a cabo con arreglo a
las causas que le dieron vigencia. La vía que aún no confronta
preocupación, es para los cubanoamericanos o residentes legales, que
pueden reclamar a sus familiares en la forma y previo el cumplimiento de
las normas que regulan esta reunificación.

Abogado cubano. Reside en Miami.

Source: El muro que no es de concreto | El Nuevo Herald –
www.elnuevoherald.com/opinion-es/opin-col-blogs/opinion-sobre-cuba/article126999399.html

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