Cuba Illegal Exit
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Emigrar, lo demás no importa

Emigrar, lo demás no importa

Jueves, 22 de Noviembre de 2012 13:02

Escrito por Jorge Olivera Castillo

Cuba actualidad, Habana, Vieja, La Habana, (PD) Ganar partidarios para

la lucha prodemocrática, es un propósito cada vez más engorroso. El

mayor interés para el cubano promedio comienza y termina con la idea de

marcharse del país en cuanto le sea posible.

En términos comparativos, muy pocos optan por enrolarse en las

agrupaciones contestatarias. Una proporción notable de los que deciden

ser partícipes en la reivindicación de los derechos fundamentales, lo

hacen con el objetivo de reunir los avales correspondientes para ser

elegibles en el Programa de Refugiados que mantiene el gobierno de

a través de su Oficina de Intereses en La Habana.

Una de las causas que impiden un mayor avance en la lucha por situar a

Cuba fuera de las coordenadas del autoritarismo, radica en lo que se ha

sedimentado en el imaginario popular: irse o adaptarse a la compleja

realidad impuesta por un sistema donde es preciso corromperse para

cubrir las necesidades básicas.

Aunque existen suficientes elementos que justificarían protestas de

carácter masivo, nada de esto ocurre. El miedo paraliza u obliga a que

las divergencias se ventilen en espacios seguros. Desbarrar contra el

gobierno entre las cuatro paredes de la casa o en una conversación con

amistades cercanas, es una opción de bajo costo que sirve para exorcizar

las amarguras y desesperanzas, sin correr el riesgo de ser huésped de un

calabozo patrullado por ratas y mosquitos, el objeto de una golpiza

protagonizada por fuerzas parapoliciales o la persona que recibe en un

tribunal la orden de permanecer por lo menos un año tras las rejas.

Puede ser que en ocasiones haya este tipo de manifestaciones en público,

pero casi siempre de manera informal, nunca o rara vez, con el propósito

de alentar algún conato contra el régimen.

El miedo a recibir algún tipo de castigo por renegar abiertamente del

estatus quo, ha estandarizado conductas situadas en las antípodas de la

moral y la ética.

En este enrarecido entorno, la misma persona que aplaude el discurso del

poder, y que incluso podría ostentar un cargo en alguna o varias de las

principales organizaciones sociales o políticas, es proclive a adoptar

un papel protagónico en el mercado negro.

Otro ejemplo a exponer, de una interminable lista de hechos que

determinan el fracaso de una ideología capaz, según sus creadores, de

modelar un ciudadano inmune al impudor y todo lo que pudiera estorbar en

su camino hacia la perfección, es la voluntariedad para integrar las

hordas que gritan y golpean a los infractores del orden establecido por

la nomenclatura.

Tal postura la asumen en aras de tapar sus fechorías como destacados

pilares de la economía sumergida o en pago a los perdones recibidos tras

cometer alguna ilegalidad, de las que se ejercitan día a día a razón del

inaplazable mandato de la supervivencia.

En la actualidad son muy pocos los que se afilian a esas coreografías

del odio de forma espontánea.

Al observar la multitudinaria espera en las inmediaciones de la Oficina

de Intereses de Estados Unidos en Cuba, con el fin de gestionar visas

por reunificación familiar, visita temporal o refugiado político, es

obligado pensar en lo difícil que resulta reunir una masa crítica que

abogue por los derechos fundamentales, fronteras adentro.

A los cubanos que aguardan por salir del país, les importa un bledo el

drama de sus coterráneos que eligieron enrolarse en la contienda a favor

de la instauración de una república sin caudillos, prohibiciones

humillantes y excesos represivos.

Hace pocos días, al indagar entre los cubanos concentrados en las

afueras de la legación norteamericana, si conocían al intelectual

Antonio Rodiles, quien desde el 7 de noviembre se encuentra

detenido en una estación policial de La

Habana después de recibir una soberana paliza en el momento del arresto,

las respuestas subrayaron un patrón inalterable.

"No sé de que usted me está hablando", "Yo no me meto en política", "No

me compliques la vida, mi propósito es irme, lo demás no es asunto mío".

Con estas posturas, la democracia por la que muchos cubanos abogamos, a

merced de vicisitudes y riesgos, no es un objetivo fácil. A pesar de

todas las adversidades, aún quedan reservas de esperanzas a pruebas de

extinción.

Para Cuba actualidad: oliverajorge75@yahoo.com

http://primaveradigital.org/primavera/politica/54-politica/5824-emigrar-lo-demas-no-importa.html

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